Para el peregrino procedente de las altas mesetas de la región de Aubrac, la vista el casco antiguo de Saint Côme d'Olt permanece intacta desde hace siglos. Se entra al pueblo por la puerta de Théron, que, una vez franqueada, permite admirar un formidable conjunto de callejuelas bien conservado desde hace 600 años, en el que se descubren edificios sorprendentes.

La iglesia gótica, en particular, coronada por un magnífico campanario helicoidal, es una rareza en Francia. Por otra parte, no se sabe si la espiral fue un elemento deliberado de los constructores o si se retorció por efecto de la estructura.


















